El origen del día de Pascua o de la mona se remonta a los siglos XV y XVIII en Cataluña y la Comunidad Valenciana.
Esta festividad tiene lugar en el último día de la Semana Santa, y lo que se celebra es que la cuaresma y sus abstinencias han terminado. Aunque su origen sea religioso, poco a poco este significado se va perdiendo y se va convirtiendo más en una tradición ligada al periodo estival de Pascua y la entrada del buen tiempo. A pesar de que se sigue celebrando, con los años las costumbres han ido cambiando.
