La ocupación hotelera cae en Elche más de dos puntos en septiembre con respecto a 2017

El dato acumulado desde enero a septiembre es aún positivo y supera el registrado el pasado ejercicio

Elche, 10 de octubre de 2018

El último mes del verano ha concluido con una sensible caída de las cifras de ocupación hotelera en la ciudad de Elche, hasta un 78,7% frente al 81,0% del mismo mes en la pasada anualidad. Este dato confirma la desaceleración que viene caracterizando la temporada turística en el conjunto de España tras el año récord de 2017.

En ese contexto, la ocupación acumulada en los primeros nueve meses del año logra superar todavía, con un 72,9%, a la cifra de enero a septiembre de 2017, que fue de un 72,0%.

 La explicación de este dato hemos de relacionarla con la situación general que vive el sector en el ámbito nacional, afectado por la caída de llegadas de visitantes extranjeros, cuyo último registro, de agosto, se salda con un retroceso de 1,9 puntos porcentuales frente a 2017. La recuperación de destinos de sol y playa en la cuenca del Mediterráneo, como Turquía o Túnez, así como la debilidad de mercados europeos tradicionales, como el británico, tienen un impacto en la ocupación que el mercado nacional no logra mitigar por completo.

También juega un papel relevante en el comportamiento del sector la pérdida de conexiones aeroportuarias. La desaparición de la aerolínea Monarch ha mermado en 600.000 las plazas procedentes del Reino Unido y Alicante-Elche cerró agosto con una caída del tráfico aéreo del 3,3% frente al mismo mes de 2017.

A la bajada de ocupación hay que añadir unos precios medios por habitación modestos que no permiten mantener la rentabilidad de años anteriores en los establecimientos, a pesar de que el gasto turístico crezca en España 1,8 puntos porcentuales (dato del INE de agosto).

Para reforzar la competitividad de Elche es preciso acometer la mejora y diversificación de la oferta turística en un marco de colaboración público-privada estrecho y leal. La transversalidad del turismo requiere que las decisiones sobre el futuro de la ciudad tengan en consideración su impacto sobre el sector. Una buena planificación, mecanismos de participación activos y promoción turística en mercados emisores y segmentos claves serán necesarios para asegurar la sostenibilidad del turismo ilicitano en los próximos meses.

Especial atención hay que prestar a potenciar la oferta orientada al turismo de negocios (MICE), para lo que es necesario reforzar los atractivos de la ciudad en cuestiones como el comercio, el ocio y los servicios clave. Estas medidas contribuirían a paliar la baja ocupación que tienen los establecimientos hoteleros de lunes a jueves.

La ocupación hotelera en Elche llega en agosto al 87,8%, igualando prácticamente el registro de 2017

Los datos acumulados en los primeros ochos meses del año son superiores a los del mismo periodo del ejercicio pasado

El mes turístico por excelencia se ha cerrado en los establecimientos hoteleros ilicitanos con una tasa de ocupación del 87,8%, un dato prácticamente calcado al de agosto de 2017, que con una décima más lidera la serie histórica. Es por tanto un registro positivo en un año que se está caracterizando por una desaceleración de los flujos turísticos en España.

Por su parte, el dato de ocupación acumulado desde enero hasta agosto, a pesar de la menor ocupación de los últimos tres meses, alcanza el 72,2%, una cifra que supera a la de ese periodo de 2017, que fue del 70,9%.

El sector vive un momento de incertidumbre ante la caída de la llegada de turistas internacionales en julio (en especial británicos, alemanes y franceses), que se cifra en un -4,9%, como consecuencia de la recuperación de destinos competidores de sol y playa, fundamentalmente Turquía y Túnez, que han vuelto al mercado tras un periodo de convulsión e inestabilidad política y que han irrumpido con unas agresivas políticas comerciales de precios muy bajos.

Las perspectivas turísticas para el otoño, según el Informe prospectivo del Turismo Internacional hacia España de Turespaña, mantienen un horizonte de estabilidad o ligera reducción respecto al pasado año, que recordemos, fue el más exitoso de la historia en nuestro país.

A pesar de que las cifras de ocupación de Elche son buenas en comparación con otros destinos, no debemos pasar por alto que los precios medios de los establecimientos ilicitanos son generalmente más bajos que los de otros destinos líderes de la Costa Blanca y, en todo caso, no han conseguido mantener los niveles de la temporada anterior. Esto se debe a la dificultad que tienen los hoteles de Elche para alcanzar unos precios medios similares al resto de la provincia ya que muchas reservas se hacen a última hora, sólo después de que se llene primero la costa.

En este escenario, para consolidar el sector turístico en Elche es preciso incrementar el esfuerzo para promocionar el destino en los mercados potenciales, dar una mayor visibilidad a nuestros atractivos turísticos y mejorar los servicios públicos, así como la colaboración público-privada. De esta manera se generará una experiencia turística atractiva y diferenciada en el término municipal.

 

 

Julio eleva la ocupación hotelera en Elche al 82,3%, un dato ligeramente inferior al buen resultado de 2017

Las cifras de los primeros siete meses del año mejoran los del mismo periodo del pasado año

La tasa de ocupación de julio en los establecimientos hoteleros de Elche se ha situado en el 82,3%, medio punto inferior al dato que se alcanzó en el mismo mes de 2017, siguiendo la tendencia que viene caracterizando esta temporada estival. Se trata de un buen registro, pero que no llega al anotado el pasado año en las mismas fechas.

A pesar de la caída interanual de la ocupación en julio, la evolución de la demanda de los alojamientos ilicitanos está siendo menos desfavorable que la del conjunto de la provincia y del Estado, donde la caída ha superado ligeramente un punto porcentual, según datos de junio del INE.

En la evolución de la demanda hotelera ilicitana confluyen factores positivos como la mayor llegada de turistas internacionales que visitan España y cuyo número se mantiene en tasas de crecimiento  —con un reflejo en  las llegadas de viajeros al aeropuerto de Alicante-Elche cuyo primer semestre se ha saldado con una subida del 2% a pesar de la caída del turismo británico—; junto a otros desfavorables como el descenso de la estancia media y el impacto del alojamiento en viviendas de uso turístico no regladas, que operan al margen de la Ley y, además de ejercer una competencia desleal, deterioran la imagen del destino.

A pesar de la contracción de la demanda de los dos últimos meses en términos interanuales, el dato de ocupación acumulado de enero a julio se ha situado en el 69,9%, más de un punto porcentual sobre el registrado en el mismo periodo de 2017, un diferencial positivo que se va reduciendo a medida que avanza el año.

En este contexto, resulta imprescindible reforzar la promoción en los mercados nacionales e internacionales, con el objetivo de competir de manera eficiente con otras ofertas, así como incrementar las actuaciones para la eliminación del intrusismo en el sector alojamiento.

La ocupación hotelera de Elche en junio se sitúa en un 78%, un dato similar al de 2017

Las cifras del pasado mes superan en casi cinco puntos la ocupación de mayo

El grado de ocupación de los establecimientos hoteleros ilicitanos ha alcanzado un 78% en el mes de junio, un valor casi calcado al de hace un año, que se saldó con un 78,1%. Es pues un buen dato, el más elevado del año, que supera ampliamente el 73,1% que se registró el mes de mayo. A pesar de ello, se observa que, conforme avanza el ejercicio, los diferenciales positivos respecto al año anterior que caracterizaban la ocupación hotelera en el municipio ilicitano en el primer trimestre se han ido reduciendo paulatinamente conforme se han sucedido los meses, desde el 3,4% de enero hasta ser ligeramente negativos en junio.

Esta desaceleración en la tasa de ocupación hotelera ilicitana encuentra su correspondencia en el conjunto de España, cuyos diferenciales (hasta mayo) también reflejan una reducción a medida que avanza el año y que para ese mes fueron un 1,64% superiores a los del año anterior, mientras que en Elche se quedaron en un 1,4%, también positivo.

La llegada de turistas internacionales a España se ha ralentizado , ya que, aunque en mayo se registró un valor superior al del año anterior en un 1%, esta cifra está lejos de los crecimientos por encima del 12% observados un año atrás. La demanda procedente de países emisores tradicionales como Reino Unido, Alemania o los países nórdicos baja, el precio del petróleo continúa elevado y la recuperación de otros destinos del Mediterráneo, tras un largo periodo de inestabilidad política, añade tensión al siempre competido mercado vacacional.

Ante este escenario, AETE considera necesario redoblar el esfuerzo en promoción por parte de las instituciones turísticas locales, provinciales y autonómicas. También es imprescindible mantenerse vigilantes y ser exigentes en el control de la oferta de alojamiento irregular y apostar por la mejora de la calidad y sostenibilidad de nuestros destinos y establecimientos.

La ocupación hotelera se sitúa en Elche en un 73,1% en mayo y encadena subidas los cinco primeros meses del año

Los cifras alcanzadas superan en un 1,4% las del mismo mes de 2017

Las cifras de ocupación hotelera que han registrado los establecimientos hoteleros en el municipio de Elche sitúan la tasa en un 73,1%, un valor que supera tanto el correspondiente al mes anterior, que fue de un 71,3% como el que se produjo en mayo de 2017, que fue del 71,8%.

De esta forma, son ya cinco meses -todo lo que va de año- que superan tanto los valores del mes precedente como los del mismo mes de la pasada anualidad. Como viene siendo habitual, la demanda turística va creciendo conforme avanza el curso del año, los días tienen más horas de sol y las temperaturas, tanto del aire como del mar, son más benignas. Sin embargo, resulta especialmente positivo que las cifras de ocupación superen sistemáticamente las del año 2017, que ya fue un buen año para el destino turístico ilicitano.

El comportamiento de la demanda hotelera en Elche en lo que va de año está resultando mejor que el que dibuja el sector para el conjunto de España, puesto que los últimos datos acumulados (hasta abril) reflejan una leve caída en las pernoctaciones (-0,5%) a pesar del incremento de turistas extranjeros (+2,3%) que eligen nuestro país para disfrutar de sus vacaciones.

Considerado el periodo enero-mayo, en Elche la ocupación media ha llegado al 65,8%, un valor favorable que mejora en un 2,2% el que se registró en el mismo periodo de 2017.

Estas cifras, a escasas fechas de entrar en la temporada alta turística, auguran un buen verano para el sector en Elche. Con todo, estos resultados deben ser matizados por la progresiva desaceleración que, mes a mes, modera el crecimiento respecto al año anterior. El incremento en el precio del crudo lastra el turismo a escala internacional y Elche no parece escaparse de esta amenaza. Asimismo, la incertidumbre sobre el mercado británico continúa siendo un factor a tener en cuenta en los próximos meses.