La Semana
Santa es sin dudas el momento perfecto para visitar Elche y descubrir por qué es tan especial esta festividad para los ilicitanos y por qué sorprende tanto a los turistas.
Las celebraciones comienzan el domingo de ramos, que desde 1997 es fiesta de interés turístico internacional, lo que avala su singularidad.
En este día destaca principalmente la procesión de las palmas, tradición que aparece ya en algunos documentos del siglo XIV, en la cual las calles del casco antiguo se inundan de una marea de palmas blancas. Estas palmas proceden tanto de los huertos de palmeras ilicitanos destinados al cultivo exclusivo para este fin, como del famoso Palmeral de Elche, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
