La ocupación hotelera en Elche salda 2020 con una tasa del 54,7%, con una bajada de 19,7 puntos

Diciembre registra una ocupación del 37,9%, la peor del año

Elche, 14 de enero de 2020

El último mes del año ha sido para los establecimientos hoteleros ilicitanos el colofón a un año negro para el turismo. Con una tasa de ocupación del 37,9%, diciembre firma el peor dato del ejercicio, 9,3 puntos porcentuales por debajo del valor del mismo mes de 2019.

En el cómputo anual, la media mensual (calculada sobre los nueve meses que los establecimientos han podido estar operativos) apenas alcanza el 54,7%, a 19,7 puntos porcentuales de distancia del 74,5% con que cerró 2019. Todo ello a pesar de que una parte notable de la planta hotelera permanece cerrada desde marzo.

La rentabilidad tampoco ha salido mejor parada. El RevPar, cifra que indica los ingresos medios por habitación disponible, se ha conformado en diciembre con 48,21 euros, 1,31 euros por debajo del registro de diciembre de 2019, si bien supera en 0,97 euros el del mes anterior. Para el conjunto del año, la media mensual se sitúa en 49,79 euros por habitación, 4,15 euros menos que el cómputo de 2019.

Diciembre apenas ha encontrado un momento de alivio coincidiendo con el partido de fútbol jugado por el Elche C.F. frente al Real Madrid. Ha sido imposible rentabilizar la Nochevieja y el resto de fechas navideñas debido a las restricciones decretadas en el último momento, que han echado al traste no sólo las inversiones promocionales previas, sino también las contrataciones y aprovisionamientos realizados para atender los eventos propios de la Navidad.

Lo sucedido en Elche está en sintonía con lo que viene ocurriendo en el conjunto de España y resto de Comunitat Valenciana. Los datos nacionales de pernoctaciones para noviembre registran una variación negativa del 84,48% respecto al mismo mes de 2019 y el grado de ocupación por plaza se reduce en un 69,04%.

Los pasajeros del Aeropuerto Alicante-Elche para noviembre registran una caída del 88,0%, mientras que el acumulado hasta ese mes es también negativo y cae en un 74,5%.

Unas ocupaciones tan bajas y con una rentabilidad por habitación mermada son la expresión más evidente de la imposibilidad se sostener los negocios en pie sin ayuda externa.

El comienzo de 2021, marcado por el temporal que ha paralizado todo el país y anulado los viajes de empresa, únicos clientes actuales, unido a la mala evolución de la pandemia, anticipa meses de restricciones a la movilidad, tanto en el ámbito interno como en el internacional. El riesgo de cierre definitivo de los negocios es creciente y sólo un plan de ambicioso de apoyo por parte de las administraciones, centrado en las ayudas directas y la reducción drástica de las cargas sociales y fiscales, permitirá asegurar que al final del primer semestre los establecimientos puedan estar en condiciones de afrontar la recuperación.

La ocupación turística se desploma en noviembre en Elche hasta el 43,7%, un dato 27,8 puntos por debajo del registro de 2019

La rentabilidad se desploma hasta los 47,24 euros por habitación

Elche, 7 de diciembre de 2020

El penúltimo mes de este atípico y devastador 2020 se ha cerrado para los establecimientos hoteleros ilicitanos con la tasa de ocupación más baja desde que se reabriera la actividad. De las habitaciones disponibles -más del 20% permanecen cerradas-, tan solo se han llenado un 43,7%. La bajada respecto a octubre es de 8,7 puntos porcentuales y en comparación con noviembre de 2019 de 27,8 puntos.

Tampoco en esta ocasión son buenas las cifras de rentabilidad. El ingreso medio por habitación disponible (revpar) apenas ha logrado 47,24 euros por habitación, treinta y dos céntimos menos que el dato de octubre y a gran distancia de los notablemente lejos de los 51,35 euros de noviembre del pasado año.

En este escenario tan sombrío confluyen distintos factores: la evolución de la pandemia, que ha supuesto importantes restricciones a la movilidad tanto en el ámbito doméstico como en el internacional para el turismo vacacional; se han aplazado o cancelado las reuniones y eventos profesionales, deportivos o musicales con capacidad de impacto en la ocupación hotelera; el otoño viene acompañado de un descenso estacional de la demanda. Todo ello ha dado lugar a unas cifras muy negativas en las que solamente se mantiene el cliente que se aloja en la ciudad por razones profesionales y en mucha menor medida visitantes de fin de semana.

Un final de año poco esperanzador

El turismo internacional se mantiene en mínimos. Así lo atestiguan los datos del aeropuerto de Alicante-Elche, que en octubre registró un movimiento de 241.178 pasajeros, un 83,1% menos que el mismo mes de 2019. Desafortunadamente, no se esperan cambios significativos. La continuación de las restricciones a la movilidad hasta el fin de las fiestas navideñas no permite ser optimistas de cara al último mes del año.

Tampoco el sector de hostelería y restauración podrá aliviar su crítica situación con las celebraciones de empresa y familiares propias de estas fechas, al menos en comparación con cualquier otra temporada.

El inicio de la vacunación todavía se hará esperar y no se prevé una reducción de los índices de presión sanitaria que permita una relajación sensible de las medidas vigentes. Es necesario por tanto reforzar el apoyo a las empresas con ayudas directas para evitar el desmantelamiento de las estructuras empresariales y el empleo hasta que la enfermedad esté definitivamente bajo control. También es preciso reforzar las campañas de promoción para que el destino mantenga su posición en el mercado.

Esther Guilabert participa en «El Análisis» sobre la peatonalización de la Corredora

La presidenta de la Asociación de Empresas Turísticas de Elche (AETE), Esther Guilabert, ha formado parte del panel de expertos de la última edición de El Análisis, la tertulia que cada último jueves del mes emite la cadena local TeleElx. En este programa, Guilabert ha aportado el punto de vista de los miembros de la asociación respecto a la nueva peatonalización de la Corredora. Han participado junto a la presidenta el portavoz del gobierno local, Héctor Díez; el presidente de la Asociación de Comerciantes del Centro de Elche (ACCE), Jaime Javaloyes; y el representante de Margalló Ecologistes en Acció D'Elx, Daniel Sáez.

Durante la tertulia se han puesto en común los enfoques que aportan los distintos agentes sociales, políticos y empresariales a los que atañe esta nueva obra. Esther Guilabert, respecto a si la peatonalización del centro supondrá un revulsivo para el turismo ilicitano, ha señalado que "es el futuro, con numerosos ejemplos de esta tendencia en otras ciudades", por lo que, desde la asociación, se considera como "algo positivo", máxime tras conseguir finalizar la obra sin que pueda afectar a las compras en fechas tan señaladas como el Black Friday y la Navidad.

Respecto a la comparación entre la nueva Corredora y algunas calles emblemáticas de otras ciudades, como la calle Castaños en Alicante, la presidenta de AETE destaca que "de la misma forma que los ilicitanos nos desplazamos con cierta asiduidad a municipios próximos como Murcia o Alicante a hacer compras y a disfrutar del ocio, sería muy interesante conseguir una reciprocidad con estos mercados cercanos".

Como conclusión, Guilabert concluyó remarcando que la peatonalización es "un primer paso fantástico, que seguiremos trabajando y creando iniciativas que atraigan gente, y con el que la iniciativa privada llegará después".

La asamblea de AETE reelige como presidenta a Esther Guilabert por unanimidad

La nueva Junta Directiva pide ayudas directas, medidas fiscales y campañas de promoción permanentes para mantener las empresas y el empleo

La Asamblea electoral de la Asociación de Empresas Turísticas de Elche ha reelegido a Esther Guilabert como presidenta de la organización para los próximos tres años por unanimidad. Le acompañan en la nueva Junta Directiva la vicepresidenta, Nieves Julbe; el tesorero José María San-Matías; el secretario, José María García; y los vocales, Víctor Galán, Rafael Blanquer, José Vicente Castaño, Francisco Masanet, Lucía Candel, Alfredo García y Odón Martinez.

Esther Guilabert ha puesto de manifiesto en su informe a la asamblea que en esta nueva etapa AETE va a seguir trabajando con toda su energía para defender los intereses del sector turístico en estos momentos de dificultad e incertidumbre. Ha agradecido el esfuerzo de la directiva en los últimos tres años y animado al equipo entrante a aportar ideas y proyectos para potenciar el sector turístico en el término municipal de Elche.

Guilabert ha señalado en su intervención que “si echamos la vista atrás, tan solo 11 meses, podríamos pensar que vivíamos en otra realidad. El año 2019 se cerró en Elche con una ocupación media anual del 74,5% y superó ampliamente el 70,2% de 2018. El RevPar, cifra que indica los ingresos medios por habitación disponible, fue en Elche en 2019 de 53,94 euros, un céntimo por encima del RevPar medio de 2018. El sector avanzaba con paso firme ya que la cifra de ocupación de Elche en 2019 fue mejor que la del conjunto de España (65,8%) y que la Comunitat Valenciana (67,3%)”, para añadir que “la pandemia ha paralizado el mundo. La ocupación media en 2020 se ha desplomado hasta el 33,6% con datos hasta septiembre, dos puntos más que el dato del conjunto de España (31,2 %) y algo por debajo del de la Comunitat (34,4%). El RevPar medio en lo que va de ejercicio se ha situado hasta septiembre, en nuestro término municipal, en 28,4 euros, por encima del valor nacional (26,3 euros) y autonómico (21,3 euros)”.

Presión constante para el sector en un entorno cambiante

La presidenta de AETE ha resaltado que “nuestras empresas viven en un entorno de incertidumbre permanente, pendientes de los cambios constantes en las normas que rigen nuestra actividad, que se endurecen cada vez que se intensifica la ola de contagios de coronavirus”. Guilabert ha asegurado que “somos conscientes de que la salud es primordial, pero en ocasiones se toman medidas desproporcionadas si se atienden a los datos como los que publica un informe de Competur, de principios de mes. Según este trabajo en la hostelería solo se han producido un 3,1% de los contagios contabilizados en España desde el fin del confinamiento, incluyendo en ese dato a clientes y empleados”.

Ha añadido que “en los últimos ocho meses hemos vivido situaciones muy duras: cierres de nuestras instalaciones, ERTE, falta de liquidez, duras negociaciones por la financiación y los alquileres, caídas espectaculares de actividad e ingresos, algunos ERE y concursos…. A pesar de las dificultades hemos trabajado sin descanso y con ingenio para mantener nuestras empresas a flote, pero a pesar de ello todavía no vemos el final del túnel. La campaña de Navidad está prácticamente perdida y, si la vacuna no lo remedia, tenemos escasas esperanzas sobre la actividad en Semana Santa y el arranque de la temporada estival 2021. En un marco hostil como este, cuando nuestras reservas están agotadas, es urgente que todas las Administraciones den un paso al frente y pongan en marcha acciones de ayuda directa a fondo perdido y campañas permanentes que estimulen el consumo interno”.

El turismo necesita ayudas directas

En su intervención ha puesto de manifiesto que algunas noticias aportan un balón de oxígeno, como la ampliación de la carencia y el plazo de pago de los créditos ICO, “pero es insuficiente para que podamos superar nuestras dificultades, por lo que es urgente que se aprueben nuevas actuaciones para mejorar la situación económica, fiscal y financiera de las compañías. Es necesaria mayor flexibilidad con los tributos y las cotizaciones sociales; facilidades para pagar los aplazamientos de IVA y las retenciones de IRPF; la ampliación de la moratoria para presentar concurso de acreedores hasta junio de 2021; la prórroga de los ERTE hasta mayo de 2021 con exoneraciones del 100% en cotizaciones”.

En lo referente a los alquileres de los establecimientos, Esther Guilabert ha propuesto una modificación de la normativa “que contemple las circunstancias de estado de alarma, toque de queda o regulación asimilada, y también la de pandemia, como periodos en los que se elimine el pago de los alquileres mientras dure el cierre total de los establecimientos. Además, durante las fases de cierre de franjas horarias o limitación de la actividad de los establecimientos, se debe asegurar la reducción proporcional del pago de los alquileres. Estos costes se podrían cubrir con cargo al plan de apoyo y reconstrucción”.

Entre las reivindicaciones de AETE, la presidenta ha destacado que se mantengan los ERTE y los Ceses de Actividad de Autónomos hasta la recuperación de la actividad sectorial en niveles superiores al 75% de los registrados en 2019, con exoneración total de las cuotas de la Seguridad Social. Además, “sería necesario derogar la cláusula de los ERTE que exige al mantenimiento del empleo en los seis meses siguientes a la reanudación de la actividad”.

Ha señalado en la recta final de su discurso que “solo si se toman estas medidas se mantendrán los negocios abiertos, los puestos de trabajo activos y tendremos la posibilidad de ofrecer servicios y competir cuando las circunstancias permitan recuperar el turismo. Y pidió a los empresarios que sean “resilientes porque, según todos los indicadores, la recuperación de los niveles de actividad turística pre-COVID tardará en llegar entre dos y cuatro años, según la Organización Mundial del Turismo”.

Elche registra una ocupación turística del 54,2% en octubre, 25,4 puntos menos que el valor de 2019

La rentabilidad de los establecimientos solo consigue 47,56 euros por habitación en octubre

Elche, 10 de noviembre de 2020

La tasa de ocupación en los hoteles de Elche en octubre ha alcanzado un 54,2%, siete décimas por encima de la de septiembre, pero 25,4 puntos porcentuales por debajo de la alcanzada en el mismo mes de 2019 y ello a pesar de que una cuarta parte de la planta hotelera permanece cerrada desde marzo.

En cuanto a la rentabilidad de los establecimientos, el dato tampoco es bueno. El ingreso medio por habitación disponible (revpar) se ha quedado en 47,56 euros por habitación, diez céntimos menos que la cifra de septiembre y muy alejada de los 53,01 euros de octubre de 2019.

La debilidad de la demanda nacional por las restricciones de movilidad que se han ido imponiendo entre los territorios y una clientela internacional en mínimos han imposibilitado unas mejores cifras. El leve repunte en la ocupación respecto a septiembre se relaciona con un puente de octubre que ha animado algo las ventas en un escenario de atonía que continúa un mes más.

La incertidumbre respecto a noviembre es máxima

Desafortunadamente, las perspectivas no son mejores de cara a noviembre. El avance de la enfermedad tanto en España como en los mercados internacionales imposibilitan cualquier atisbo de recuperación.

Son cada vez mayores las limitaciones a la movilidad dentro y fuera del territorio nacional y además la celebración de reuniones familiares o profesionales, así como los servicios de restauración de los establecimientos también se están viendo restringidos por parte de las autoridades sanitarias.

El sector se enfrenta a un panorama desolador en el que la única esperanza se reduce a un cambio de tendencia en la evolución de la pandemia que permita recuperar la libertad de movimientos. Entretanto, es el bono turístico valenciano el único incentivo a los viajes y será preciso reforzar el apoyo a las empresas para mantener en pie las estructuras y proteger el empleo hasta que la segunda ola esté bajo control.